martes, 28 de octubre de 2025

Ser autodidacta.

El proceso de aprendizaje involucra tradicionalmente a un mínimo de dos actores: un profesor/tutor y un alumno/aprendiz. En este esquema, el conocimiento es impartido en una estructura muy definida en la cual el docente se encarga de sintetizar ideas de una rama del conocimiento de tal manera que lo más importante del mismo pueda ser absorbido por el estudiante. En principio, esto suena lógico y que debe ser inculcado, pero, en los tiempos modernos que vivimos, se presenta como algo anacrónico.

El auge de internet como fuente de información prácticamente ilimitada y actualizada, se encargó de erosionar estas formas de transmisión de conocimiento a tal manera que las ha dejado obsoletas y poco prácticas. En el mundo de hoy, basta con un rápido juego de palabras o frases para encontrar un enorme corpus de detalles acerca de un tema en particular en absolutamente todas las ramas del saber. Las bibliotecas, aquellos lugares que solían concentrar a eruditos, entusiastas y curiosos, pasaron a quedar rezagadas ante semejante diferencia que nos brinda el mundo digital.

En estas condiciones, el ser humano se encuentra en una situación en la cual puede desafiarse aprender sobre cualquier tema que le interese si emplea suficiente tiempo, dedicación y diligencia. Es esto que "descubrí" a una edad relativamente temprana en cuanto pude contemplar las implicancias de Internet hace más de 15 años (sí, Internet solo fue accesible hace poco más de una década en Paraguay, podemos agradecer al monopolio estatal por esto  dentro de una larga lista, pero ese es otro tema). Esta herramienta supuso un enorme cambio de paradigma en la manera que absorbía información: enciclopedias, textos dictados por profesores, documentales en televisión, radio, pancartas, etc. Nunca tuve acceso a muchos libros como novelas en mi niñez, por lo que mi imaginación rondaba alrededor de los videojuegos, las enciclopedias, y películas de ciencia ficción. 

Al poner mis manos en una computadora conectada a Internet, muchas de estas fronteras de acceso a la información se esfumaron y todo un mundo de posibilidades se abrieron ante mí con el más mínimo esfuerzo. La cantidad de libros, papers y artículos que he leído gracias a la democratización de la información superan con creces lo que podría entrar en una sola habitación de libros físicos y me encuentro eternamente agradecido con las personas que hicieron posible tal proeza para personas que viven en países de ingresos bajos como Paraguay.

Sumando al acceso indiscriminado a información, se encuentran las herramientas de Inteligencia Artificial. La capacidad de síntesis de estas maravillas de la ingeniería brinda a sus usuarios una manera nunca antes vista de consumir fuentes de conocimiento. La digestión de ideas, el rápido resumen y la capacidad de adaptarse al que uno lee y a cómo lo lee, permiten nuevas formas de aprendizaje exponencialmente mejores a lo que se podría encontrar en un curso online o mismo dentro de un salón de clases. Esto sí, para aquel que realmente quiere aprender.

La capacidad de no depender de la síntesis de una persona humana o un seguimiento 24/7 libera mucha carga sobre los hombros de aquel que quiere aprender y por supuesto, de aquel que enseña (quien culmina su labor cuando su alumno ya puede caminar solo). Si hay algo que me caracteriza, es mi deseo de inculcar este comportamiento y así desarrollar una sociedad de personas conscientes y por supuesto, más libre.

Contrariamente a los esquemas tradicionales de aprendizaje, esta metodología levanta ciertas sospechas cuando se plantea como una solución a los problemas de desidia por parte de las autoridades estatales. Yo difiero y estoy totalmente en contra de estas apreciaciones. Las razones que justifican esta posición están cimentadas en que a través de este "método" se está retornando a los ciudadanos su capacidad innata de querer saber y no esperar la coacción o diseño de otro... especialmente de aquel con ciertas "licencias" otorgadas por el monopolista de violencia y adoctrinamiento de turno.

Ser autodidacta es algo que se puede aprender, es un proceso que aparece espontáneamente una vez se suman dos factores muy importantes en la psique humana: el deseo de saber y las ganas de buscar saber. Estos dos eslabones conectados, se desarrollan en una mente que sabe que gran parte de lo que ocurre en la vida de una persona se reduce a las decisiones que ha tomado a lo largo de la misma... y muchas veces, gran mayoría de la gente ni siquiera se anima a dar el primer paso ya que en todo lo que han experimentado siempre tuvieron la imagen de alguien que las podría rescatar o que se encuentran en entornos de relativa seguridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario