Pero... ¿por qué?
¿Por qué esa insistencia en tratar de retratar o enaltecer a estos seres fantásticos y poderosos?
Es irónico que el ser humano, en su egoísmo eterno por intentar explicar las cosas, le dote de características humanas y hasta diga que son hechos a imagen y semejanza de esos seres. Enorme megalomanía, ¿no? El humano, al contar con la capacidad de tener conciencia y de razonar, siempre ha intentado darle algún sentido a su existencia... un propósito. En su mente no puede aceptar la indiferencia, que esté aquí solo por casualidad. El humano nació solo... pero la soledad solo se define como la falta de algo que existió alguna vez. ¿Y si nunca existió ese algo?¿Y si siempre estuvimos solos? Inaceptable, tiene que haber un plan... o ¿no?
El Universo en el que estamos, es indiferente a nuestra existencia, no existe un orden cósmico o un plan divino que nos tenga a nosotros como foco de atención. Es momento de madurar y dejar de lado esos pensamientos infantiles que tantos infortunios nos han traído.
"El humano está condenado a vivir una existencia sin sentido", podrás pensar. Es una manera de verlo, podría ser un panorama desesperanzador y hasta solitario, pero no necesariamente debe ser de esa manera.
Verás, al no existir propósito predefinido para nosotros en el Universo, en vez de brindarnos desesperación y tristeza... ¡nos brinda libertad! Libertad para poder hacer lo que nos haga bien sin tener en cuenta algún tipo de castigo divino, es como liberarse de unas ataduras y unas cadenas que nos mantuvieron aprisionados durante tanto tiempo.
Podemos disfrutar de eso que nos hace humanos, poder amar y ser amados sin reparos; compartir y vivir en comunión con aquellos que nos rodean. ¡Ser libres!
Ya no tengamos miedo. Nacimos en una cuna sí, pero crecimos y ya es hora de abandonarla.
Comparto totalmente esta postura.
ResponderEliminarGracias! Puedes compartirlo sin problemas para que otras personas lo vean y dejen sus comentarios también.
Eliminar